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La vida y el bien y el mal. Los dos árboles

domingo, 19 de octubre del 2008 a las 09:19

LOS DOS ÁRBOLES: UNIDAD Y DESARROLLO

 

Daniel Atzil Russi (Montevideo – Uruguay)

 

Según la Kabaláh sabemos que la causa primordial de “la causa de las causas” es única y proviene del ein sof, la Creación se expresa a través de las otiót y las sefirót[1], adecuándose a las necesidades de la Creación que Él quiere para nosotros, o sea, la Creación no es un reflejo de Hashem[2] en su plena magnificencia, sino algo creado expresamente y de acuerdo, a nuestras necesidades de desarrollo espiritual. No podemos decir lo que es Dios, ya que está más allá de todo posible entendimiento para nosotros, el ser humano. Sólo podemos tratar de comprender las formas y leyes que le dio a la Creación para nuestro desarrollo.

 

 

ESENCIA E IMAGEN

 

Para comprender mejor la significación y esencia del Árbol de la vida debemos introducirnos en el relato de la Creación de la Biblia. En el tercer día de la Creación, Dios crea al mundo vegetal:

 

Dijo Elokim[3]: “Que la tierra produzca vegetación: herbaje con semillas, árbol fruto que produzca frutos de su misma especie, cuya semilla esté en él, en la tierra”. Y fue así. Entonces la tierra produjo vegetación, herbaje que da semillas según su especie, y árbol que produce fruto cuya semilla está en él, según su especie. Y vio Elokim que era bueno.[4]

 

En una primera lectura literal ya notamos algo extraño, no coincide lo que dijo Dios con lo que produjo la tierra.

 

Dios dijo:

etz pri ose pri

Árbol fruto que produzca fruto

La tierra produjo:

etz pri ose

Árbol que produce fruto

 

Según nos cuenta la tradición, la tierra no cumplió con la orden dada produciendo solo árboles que dan frutos y por eso luego, cuando Hashem castigó a Adam, recordó el pecado de la tierra y la maldijo también.

Pero la Kabaláh no se queda con esta lectura literal y algo infantil, ya que Hashem esta en todo y sustenta toda la Creación de acuerdo a sus designios.

 

Como sabemos la Creación relatada en los primeros capítulos del Génesis, es en realidad un relato de la formación del 2, de la dualidad, un pasaje del 1 al 2, o sea, un génesis de la dualidad. Comenzando con el cielo y la tierra, luz y oscuridad, la separación de las aguas superiores de las inferiores, etc.

A partir de “En el principio…” en hebreo BeREShIT, cuya primer letra es la Bet = 2, y además está escrita con mayor tamaño que el resto de las letras de la Biblia, indica que todo lo que le sigue está determinado por el 2, por la dualidad.

 

Ese 2 no significa 1 + 1 = 2, sino que hasta ese momento reinaba la unidad absoluta en estado de armonía indivisa que lo abarca todo y ahora hay una partición del 1 dando lugar a la dualidad. Nuestro mundo está gobernado y determinado por las leyes de la dualidad. Cualquier cosa que veamos, que percibamos, que intentemos medir se encuentra entre dos polos, entre dos extremos. Nada es absoluto en si mismo, sino que necesitamos de una referencia con la cual compararlo. Así siempre tenemos que hablar de positivo – negativo, hombre – mujer, cero – infinito, caliente – frío, vida – muerte, grande – pequeño, causa – efecto, etc. No podemos imaginar una cosa que no sea dual, nuestros valores, nuestra lógica, nuestro razonamiento esta basado en estos principios.

 

En la Creación de los árboles, en este relato, también muestra una dualidad; dualidad que quedará mucho mas clara cuando hablemos de El Árbol de la Vida y el Árbol del Conocimiento del bien y del mal.

La tierra produce árbol que da frutos, algo que a nosotros no nos causa ninguna sorpresa, es lo normal para nuestra percepción de las cosas. Lo que le fue pedido a la tierra es prácticamente incomprensible para nosotros. Hashem dijo: “árbol fruto o árbol que es fruto”, o sea, el mismo es en esencia un fruto, ya es la meta, y “que dé fruto o que produzca fruto”, o sea, produce algo que está en camino hacia la meta, algo que puede ser un árbol en el futuro.

 

Según nuestra percepción actual algo que tiene que hacer frutos, no es un fruto, es el árbol y del fruto decimos que esta en proceso de ser un árbol, no podemos imaginar algo que sea ambas cosas a la vez.

La tierra hace un árbol normal de acuerdo a los principios de la dualidad, causa y efecto. No puede hacer un árbol que sea causa y efecto, la meta y el camino a la meta, esencia e imagen a la vez. Un árbol sólo puede crecer y desarrollarse a partir de un fruto o una semilla, para luego cumplir su cometido y dar nuevos frutos para así dar lugar a nuevos árboles. Nadie sabe si realmente podrá cumplir con su meta, podría morir en el camino por un rayo o por el fuego. El árbol no obstante toma nutrientes de la tierra, se desarrolla en multiplicidad de ramas y hojas. Y recién cuando ha logrado desarrollarse plenamente y madurado en un lapso de tiempo, aparecen los frutos.

 

Lo mismo sería aplicable a la vida del hombre. Se debe desarrollar en este mundo para lograr madurez espiritual y así obtener el fruto del desarrollo, con lo cual puede comenzar un nuevo ciclo.

Todos pusimos alguna vez a germinar semillas y vimos crecer un árbol, es fácil para nosotros comprender este desarrollo. Difícil es concebir lo expresado por Hashem, semejante posibilidad es imposible en la tierra. Dicha posibilidad, árbol fruto que produce fruto, sólo existe en la unidad originaria, en el mundo de la unidad, fuera de la Creación. Dicho árbol representa entonces la unificación de lo que aparece como dual en nuestro mundo.

 

La tierra es incapaz de producir un árbol que es esencia e imagen, sólo puede dar algo que esté dentro de las leyes del crecimiento y del desarrollo. Fue creada para lo múltiple, pero el hombre debería a través de ella retornar al origen. La tierra es el camino hacia nuestra meta.

 

 

LOS DOS ÁRBOLES EN EL JARDÍN DEL EDEN

 

 

Mas adelante en el relato del Génesis nos dice:

 

Hashem, Elokim, hizo brotar del suelo (del Edén) toda clase de árbol agradable a la vista y bueno como alimento. Y también el Árbol de la Vida en medio del Jardín y el Árbol del Conocimiento del bien y del mal.[5]

 

La pureza del cuerpo de Adam correspondía a la naturaleza de los ángeles. El Jardín del Edén es un sitio espiritual y la Toráh nos dice que Adam vivió allí y gozó de los frutos que allí crecían. Estos árboles, si bien se trataba de árboles, no son como los concebimos nosotros, como ya vimos, ya que nuestra mente solo comprende lo material, lo que puede percibir por alguno de los sentidos. Igualmente los frutos no eran como los frutos terrestres que nosotros conocemos sino muchísimo mas sutiles con determinadas propiedades. Y la Biblia nos relata que Hashem hizo brotar del suelo dos árboles especiales:

 

1)   Árbol de la vida en Hebreo se escribe: ETZ HaJaIIM que expresado en cifras resulta: 70 + 90 + 5 + 8 + 10 + 10 + 40 = 233

 

2)   Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal en Hebreo se escribe: ETZ HaDAat ToB VaRRA que expresado en cifras resulta: 70 + 90 + 5 + 4 + 70 + 400 + 9 + 6 + 2 + 6 + 200 + 70 = 932

 

Surge una relación muy interesante 932/233 = 4, o sea, están en una relación 1:4.

El Árbol de la Vida es el “1”, la unidad y el Árbol del conocimiento del Bien y del Mal es el “4”, el desarrollo de lo dual.

 

Comer los frutos del Árbol de la Vida representa entrar en contacto con el conocimiento de lo correcto, del amor, el deseo de la unión con el eterno y mucho más que escapa a nuestro entendimiento. El Árbol de la Vida es un árbol que es fruto en si mismo y además produce frutos, o sea, en si mismo es la esencia y el contenido. Al igual que el arbusto que arde sin quemarse, cuando se revela Dios a Moshe en el monte Sinaí, la lógica nos indica que es imposible, pero esa lógica deja de tener sentido en otro mundo donde reina la armonía, donde los opuestos son superados.

En cambio comer de los frutos del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal representa entrar en un desarrollo dual, donde los deseos se imponen, surgiendo así la necesidad del desarrollo material, se trata de un árbol que solo produce frutos. Incorpora el tiempo como fuerza evolutiva y sucumbe ante el carácter de la dualidad, ya que evolución se encuentra en constante oposición a la unidad, entre el hacer y el ser.

 

Ser y hacer

1

Árbol fruto

que produzca fruto

Árbol de la Vida

Hacer

4

Árbol que produce fruto

Árbol de Conocimiento

del bien y del Mal

 

El Árbol de la Vida al igual que el mundo del Edén, donde fue colocado Adam, tiene la propiedad de aunar en si mismo el mundo de la multiplicidad y de la unidad, a fin de que él comiera, o sea, para que asimilara dentro suyo todo lo que significaba la dualidad, el desarrollo de la materia y así él que había sido creado a imagen y semejanza de la unidad, llevara junto con él todo nuevamente al origen, a Dios.

 

El Árbol de la Vida se encontraba frente a él para que comiese cuando quisiera. De haber comido de él habría visto claramente el propósito y la meta de la Creación. Con esa meta a la vista y gozando de la perfección de la armonía, el hombre hubiera cumplido su destino rápidamente: unificarse en armonía. Quien come de éste árbol va junto con el desarrollo hacia la meta, pero simultáneamente posee el fruto de esa meta: el mundo venidero. Es el mundo del Edén, mundo que forma el camino-tiempo de la evolución y del crecimiento y simultáneamente es el otro mundo venidero. El contiene el camino hacia la meta como la meta misma.

 

Por el contrario quien se cierra a esta posibilidad, porque su vida esta orientada hacia sí mismo y al crecimiento y desarrollo, queriendo continuar su evolución alejándose cada vez más del origen, sigue por el camino del árbol que da fruto solamente. Pero la Creación no esta hecha para que el hombre se pierda, sino para su bien, por lo cual en éste caso también llegará al fruto, pero después de muchas penurias, por desconocer la meta y no saber si se encuentra o no en el buen camino. Incluso puede llegar a creer que no existe una meta y el único sentido que le encuentra a la vida es el desarrollo por el desarrollo mismo.

 

Después que Adam-Java-Serpiente (Alma-cuerpo-instintos) eligió comer del árbol del conocimiento, desconociendo la orden que se le había dado expresamente, se le abrieron los ojos a esta realidad. Se le abrieron los ojos a la percepción a través de los sentidos, del mundo de las formas, a esa tierra que sólo podía producir el árbol que da fruto, sumergiéndose en sus leyes. Este hombre, ahora, ve al mundo y a sí mismo inmerso en las leyes del desarrollo en interminables ciclos de vida y muerte. Perdió la esencia de las cosas, perdió la meta. Para recuperar ese estado edénico solo le queda una opción, abandonar el camino que eligió en principio, El Árbol de conocimiento del bien y del mal, y volver al origen para emprender la senda que lleva al Árbol de la Vida, el Árbol fruto que da fruto.

 

Deberíamos entonces renunciar paulatinamente pero radicalmente al camino que hemos seguido hasta ahora. Todos los días deberíamos hacer un alto en nuestro camino, recapacitar y tomar la senda del Árbol de la Vida, la senda del retorno al origen, esa es nuestra meta. De este modo tratar de unificar los opuestos para superarlos, viviendo de una manera diferente a aquellos que desconocen la verdadera meta, quienes tienen siempre metas y cuando las logran buscan nuevas metas, porque la meta alcanzada los desilusiona ya que no es la verdadera.

La posibilidad de comer del Árbol de la Vida, posibilita la superación del proceso vida-muerte, convirtiéndose entonces la vida en un desarrollo hacia el fruto, hacia el mundo venidero, siendo la muerte estar en ese otro mundo. Toma conciencia de que el Árbol fruto que hace frutos, representa la muerte en su parte “árbol fruto” y representa la vida en su parte “que hace frutos”. En esta forma posee la lleve del mundo futuro y del actual, posee el mundo edénico.

 

La Biblia misma tiene el carácter de Árbol fruto que da fruto ya que se trata de una revelación divina (esencia) plasmada en un relato (forma).

 

El hombre por vivir en la tierra siempre se encuentra en algún punto del desarrollo y por tanto frente a decisiones. Si se deja llevar por sus criterios terrenales, toda su energía, su tiempo y su pensar se atan a las fuerzas de este mundo: las fuerzas del desarrollo, es como si comiera nuevamente del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Pero para aquel que detiene su camino y se niega a seguir el desarrollo, optando por el Árbol de la Vida y el retorno su vida toma otro sentido. Ya no camina en forma dubitativa y fugitiva, amenazado por temores y desesperación.

 

 

 

LA EXPULSIÓN DEL EDÉN

 

 

3:22 - Dijo Hashem, Elokim: “Mira, el hombre se ha vuelto como único entre nosotros en cuanto al discernimiento entre el bien y el mal. Ahora no sea que extienda su mano y torne también del Árbol de la Vida, y coma y viva para siempre”.

3:23 - Entonces Hashem, Elokim, lo echó del Gan Edén para que trabaje la tierra de la que había sido tomado.

3:24 - Después de haber echado al hombre, ubicó al este del Gan Edén a los Querubines con el filo de la espada blandiente, para proteger el camino al Árbol de la Vida.

 

 

En el Jardín del Edén solo se puede vivir desde lo esencial, cuando se toma la fuerza de lo dual se hace imposible vivir ahí.

Dios viste al hombre con la envoltura de los animales, envoltura que implica que vivirá en el tiempo, como lo conocemos nosotros, con lo cual ingresa también la muerte.

Entonces que significa realmente la caída y expulsión, es una caída, pero también una nueva percepción del mundo. Pasa de un estado de conciencia donde tenía percepción de lo esencial a otro inferior donde reina lo dual y la ilusión, sólo se perciben las imágenes de lo esencial.

¿Cómo puede entonces ir ahora hacia el Árbol de la Vida, si se le coloca en este mundo con su crecimiento, con sus bellezas, sus amaneceres, su naturaleza tan exuberante, sus logros, su sentido que superficialmente parece tan lógico?

Estamos en todo momento puestos frente a esta dicotomía. Y en momentos, nos encontramos tan subyugados por este mundo, que ni siquiera  somos conscientes de que existe tal dicotomía. Por un lado llevamos dentro de nosotros la fuerza del origen, la neshamáh, que nos pide comer del Árbol da la Vida para poder retornar y por otro nuestro cuerpo, nefesh, tentado por la serpiente, nos lleva nuevamente al Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal y continuar en este mundo de desarrollo.

Adam de no haber transgredido la orden habría logrado el gran ascenso destinado a él, porque ésa es la naturaleza de las cosas en la Creación: progresar en una ascensión continua, éste era el camino del “Árbol de la Vida”. Pero eligió el camino del “conocimiento del bien y del mal”. Un camino mucho más difícil y arduo. Nos tenemos que internar en este mundo en el cuál vivimos, que a veces nos resulta extraño, donde la duda impera y no siempre tomamos las decisiones adecuadas. Nos resulta extraño porque seguimos exiliados e interiormente hay un recuerdo que nos hace anhelar el Edén, ese mundo espiritual donde vivía Adam. Hay alguien que nos llama a retornar, “el alma”. Y para eso debemos desarrollarnos en este mundo que es una universidad, donde nos ponen exámenes constantemente. Si los aprobamos pasamos al siguiente nivel, si no es así, el universo se adecua para ponernos nuevamente a prueba. Depende de nosotros y es nuestra responsabilidad lograr la corrección de nuestra alma para así poder terminar el camino del exilio y retornar definitivamente a la unidad.



[1] Otiót son las letras del alefato hebreo y sefirót las 10 esferas del Árbol de la Vida.

[2] Hashem significa “el Nombre de Dios” de 4 letras o tetragrama.

[3] Elokim es una forma de decir: Elohim que significa Dios.

[4] (Génesis 1:11-12)

[5] (Génesis 2:09)

Más allá del río: Dirección de Kabbalahs por nuestras épocas

jueves, 25 de septiembre del 2008 a las 07:09
guardado en

“Cualquier tonto inteligente puede hacer cosas más grandes, más complejas, y más violentas. Toma un tacto del genio -- y mucho de valor -- para moverse en la dirección opuesta.”

Albert Einstein

Introducción

Mientras que continúa siendo bastante violencia y locura en nuestro mundo de la elección del poste ahora para autorizar la necesidad urgente de cualquier cambio en el sentido que podemos recolectar, no hay indirectas de esta cambio en el sentido en los periódicos o el frente político.

La humanidad es en una fase vigorosa del desafío global. La aceleración del tiempo y la frecuencia creciente de la energía en el planeta están creando el cambio volátil y transformación rápida, para otras, se está experimentando como fusión psicologica cercana. El cambio presurizado en un período del tiempo corto es generalmente confuso y caótico. Cuando la energía cambia de puesto, nuestra opinión de la realidad cambia de puesto. Cuando nuestra realidad cambia de puesto, se prueban nuestras relaciones y nuestras circunstancias se pueden sacudarir a la base. Pero, algunos de nosotros sin embargo están procurando mantener despierto, o por lo menos hacer la vida diaria algo manejable.

Es durante estas épocas que recordemos lo que llama el Kabbalah “vida más allá del río”.

Vida más allá del río

El texto clásico del conocimiento Kabbalistico, el Zohar, enseña que para crear un mundo significativo, G-d funcionó un “río” con realidad, la “separación” de su presencia divina de existencia física. Este río actúa pues un velo y es la fuente de toda la ocultación y confusión. Nuestro mundo por lo tanto se refiere como “d'piruda del alma,” a “mundo del estrangement.” (Zohar 1, 22A).

El “río” o el “velo de la separación” funciona con tres áreas de la existencia: olam, shanah y nefesh, Horario de Greenwich, espacio y sentido. El río funciona con cada momento y cada cosa. Cada fragmento de la realidad física tiene sus contrapartes espirituales, pero es separado, u obscurecido, por el río.

A pesar de la separación, todavía conceden una persona la energía y la visión al soporte antes de estos velos de la separación y de la mirada fija más allá del río, a la fuente de toda la vida, receptiva al alcance impresionante de una realidad divina.

¿Cómo se hace esto cuando el velo de la separación todavía está allí? Sarmad, un místico judío del 17mo siglo de la India, explica, “la luz de la vida, que es la esencia de G-d, miente inactivo en el mundo mineral, miente en un sueño-estado en el mundo vegetal, se despierta en el mundo animal, y viene al sentido completo en hombre.” Esta “luz de la vida” es lo que llamamos nitzotz HaShem, una “chispa del divino” que existe dentro de cada uno humano. Nos permite tener una conexión directa a la fuente, más allá del río. Una vez que poder hacer una conexión directa, no necesitamos temer la turbulencia de nuestras épocas.

Los comentarios de Zohar, “tus antepasados habían vivido siempre más allá del río… y tomé a tu padre Avraham más allá del río…” (Joshua 24:2) pues significando “a niños de Avraham, Ivrim (hebreos), es los que se han cruzado encima. Tienen memorias vivas de la vida más allá del río.”

A pesar de la capacidad de hacer nuestra conexión directa a la fuente, más allá del río, muchos de nosotros tienden todavía para dar vuelta lejos y para colocar en vida en este lado del río/del velo, de tal modo creando todo el sentido de impregnación de la trivialidad de la existencia diaria. Esto es porque es fácil olvidarse de cuando se desafía uno. El “efecto secundario” de ser el estar espiritual en un cuerpo humano es que puesto que hemos descendido al reino físico de la existencia que contiene las frecuencias más futuras y más densas en el universo, él tomaremos esfuerzos deliberados en nuestra parte de volverse a nuestra naturaleza verdadera del alma.

La búsqueda comienza siempre con nuestras preguntas

Muchos de nosotros estamos comenzando con apenas las preguntas:

¿Qué podemos hacer para ayudar? ¿Cómo podemos contribuir personalmente a la creación de un mundo fundado en amor, no basado en miedo? ¿Cuál es mi propósito? ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué todas estas cosas me están sucediendo?

Si no sabemos, podemos sentir un sentido no identificado de la frustración o de la urgencia. “Pero asegurarte que”, Reb Nachman de Breslov enseña, “que si estás haciendo estas preguntas, eres ya parte de la solución”. Te están dirigiendo. La naturaleza de tu contribución será dada a conocer a ti en la sincronización divina.

El problema verdadero está para los que no estén haciendo estas preguntas, que se han enterrado en la derrota del uno mismo, cólera, persecución y a menudo, un deseo para la venganza.

Para los de nosotros que desean “recuerdan”, es importante discernir entre los pensamientos y las actitudes que crean paz interna y los que perpetúan conflicto interno. Debemos tener cuidados de elegir los comportamientos y las acciones que crean vida, para no destruir vida. Puesto que nuestros bienes raices internos crean nuestra realidad externa, nuestra contribución comienza y continúa en nuestras mentes y corazones, cuando está liberada de ansiedad.

Una vez que se haga esto, el juego y nuestro propósito en él llega a ser más interesantes.

Nuestro propósito

Mucha gente está encontrando hoy que su propósito es servir como pilares para llevar a cabo el espacio de la paz en este momento cósmico en historia de la tierra. Si eres uno de estos pilares, no subestimar la importancia de tu asignación. El amor puede manifestar solamente en el planeta con nuestra encarnación atenta de la paz y de la luz. Mayo HaShem te bendice en tus esfuerzos. Continuar realizando tu misión con diligencia dondequiera que te fijen y apreciándose para ofrecerse voluntariamente para esta asignación. Has elegido estar en este mundo, en este tiempo en la historia por una razón.

Están dando la gente más asignaciones acción-orientadas. Facilitando te estás pidiendo servir humanidad orquestrando o proyectos específicos. Varios personas en nuestra beca trabajaron muy difícilmente en las elecciones recientes. Tus esfuerzos no han sido perdidos, sino han sido aplaudidos algo y bendecidos por los reinos arriba, a pesar del resultado.

Edad de Piscean todavía que agarra firmemente

Recordar, eso que puede tomar el tiempo para muchos para ajustar al sentido del acuario. Muchos todavía se aferran en la energía de la edad de Piscean. Los Piscis, la edad hemos estado adentro por 2000 años (y están saliendo), somos simbolizados por los pescados. Los pescados son los animales que nadan en escuelas. Cuando un pescado decide cambiar de puesto direcciones, cada pescado en la escuela da vuelta simultáneamente. Es el epitome de la conformidad, o “mentalidad de la manada”. No se pregunta nada. Las reglas de la multitud.

Al individuo simboliza al acuario por otra parte que dibuja el agua del pozo. Regar, en Kabbalah representa Chesed (amabilidad cariñosa) y Mayim Chayim, “viviendo riega”, el término de Torah para la espiritualidad.

Recordar siempre, nuestra actitud facilitará o saboteará nuestras mejores intenciones. No debemos caer tan en la trampa de la culpa, sino enfocamos algo nuestros recursos para tomar la responsabilidad por tus propias vidas, y nuestra vibración más dominante en cualquier momento dado. Si no tomamos la responsabilidad de nuestra propia necesidad espiritual de desarrollarse, vamos a jugar hacia fuera nuestro unexamined miedos y cólera individualmente en relaciones disfuncionales y experiencias traumáticas de la vida. Ensamblaremos colectivamente los otros en expresar nuestra oscuridad de la inconsciencia, contribuyendo enérgio hoy a las tormentas del conflicto, de guerras, del abuso y de la explotación sociales.

Las redes de la televisión aprendieron hace tiempo que no podrías hacer el dinero que entregaba buenas noticias. Qué vende es crisis. Cuanto peor es la amenaza supuesta del terrorismo, de los desplomes planos, derrumbamiento económico y crimen, más la gente será pegada a sus sistemas. En realidad, solamente el porcentaje más pequeño de la gente va a sufrir de terrorismo, de fatalidades midair planas de las colisiones, del homicidio o aún de la carretera. Si miras estadística, la vida es más segura que siempre. Pero nunca sabrías esto de las noticias de la tarde.

Una de las maneras, la vieja energía de Piscean es la más acertada actualmente de mantener la vieja orden intacta está bombeándonos con las imágenes falsas que nos guardan en el funcionamiento, nos hacen hiperactivo-vigilantes a la amenaza y nos distraen de nuestras oportunidades verdaderas. Una nueva era de la tolerancia y del bienestar planetarios se presentaría si nos convertimos según lo “consumido” curativo como debemos tensionar y miedo basado, bombardeo político motivado de los medios.

PUNTOS DOMINANTES A RECORDAR

No hay el “crear que evita”

No hacer cualquier cosa es todavía hacer algo - su justo que ahora nuestra energía se esté utilizando para reforzar sí mismo y para continuar de sus viejas maneras. Muchos crean para sí mismos oscuridad, negativity, e incluso la depresión en no permitirse que crezcan.

Una muestra segura que estamos viviendo esta manera es cuando nos encontramos pegados en “reactividad”. El comportamiento reactivo es también una opción en “crear”. Todavía está aprovisionando de combustible cierto resultado, de tal modo “creando”.

La pregunta a preguntarse es si nos sentimos que está de nuestra ventaja más alta a crear de una posición de la reactividad. La reactividad es un estado que entramos automáticamente cuando no estamos haciendo nuestro trabajo, cuando vamos nuevamente dentro de nuestro estado del “defecto”. Cuando perdemos el foco del sagrado en nuestras vidas y no más vemos la importancia en nuestro lío actual de la vida.

Nuestra otra opción es centrarse periódicamente en el divino en nuestras vidas, en vida más allá del río. En hacer esto nos inspiraremos de nuevo para participar en un plan y un propósito divinos.

Aprender ver tensiones de la vida diaria como proceso de reciclaje

El Kabbalah enseña que crecemos “reciclando”, admitiendo formas más bajas de energía y convirtiéndolas en formas más altas?.

Se espera que la misma manera un árbol, arbusto o cualquier lámina de la hierba en la tierra admite un veneno tal como bióxido de carbono y lo convierte en el oxígeno, nosotros también admita los “venenos” de la vida y los recicle a un resultado más alto, refinado consecuentemente.

En vida, las verdades nuevamente cosechadas crecen a menudo fuera de un jardín de puntos bajos emocionales. ¡El importante recordar aquí es que cuando estamos abajo, hay solamente una dirección a moverse, y ése es de reserva!

Lurianic Kabbalah ve “conseguir” proceso de reserva como crucial a la evolución del alma humana. Entiende la misma energía implicada en el ataque con la tensión diaria como la impulsión detrás de la liberación de las chispas divinas, que son cascos de la luz atrapados dentro de existencia material. La única manera de elevar la creación sí mismo está moviéndose en la oscuridad para liberarla. Éste es a menudo porqué la gente muy espiritual desarrollada es las que está desafiadas por las dificultades más grandes. No es que se están castigando, pero elegido algo.

Celebrar incluso la victoria más pequeña

Se entiende que como resultado del velo/del río que nos separa de realidad divina, no tenemos ninguna manera de saber cuánto podrían afectar nuestras victorias más pequeñas sus contrapartes espirituales en los reinos más altos. No tenemos ninguna idea de qué cambios estamos creando en nuestra evolución total del alma, al tomar la responsabilidad de nuestra energía incluso en las tareas y los desafíos diarios “más pequeños”.

La paciencia es más que una virtud, él es una necesidad

Recordar, realidad tiene que coger a veces hasta tus intenciones. Si tenemos gusto de ella o no, vivimos en tiempo-limitamos existencia. Relajar, y no lanzar lejos cualquier cosa que intentaste, donde no se parecía coordinar como te sentías debe en el tiempo que pensaste que debe. El ser paciente es toda la parte de un nuevo sentido para muchos de nosotros. Mucha de sabiduría viene en intuitivo saber “qué” así como “cuando”.

Pensamiento final de Albert Einstein

“Un humano es parte de un conjunto, llamada por nosotros “el universo,” una pieza limitada a tiempo y el espacio. Él se experimenta, sus pensamientos y sensaciones, como algo separado del resto--una clase de delusion óptico de su sentido. Este delusion es una clase de prisión para nosotros, restringiéndonos a nuestros deseos personales y al afecto para algunas personas lo más cerca posible nosotros. Nuestra tarea debe estar liberarse de esta prisión ensanchando nuestros círculos de la compasión para abrazar todas las criaturas vivas y el conjunto de la naturaleza en su belleza. “

En beca espiritual,

Rabino Michael Ozair

Copyright 2004 - Rabino Michael Ezra Ozair

El rabino Michael Ozair ha estado proporcionando la dirección espiritual por los 15 años pasados a una gama muy ancha y diversa de la gente. Él es rabino ordained, un pozo buscado después de erudito en el área de Kabbalah, autor publicado, y consejero espiritual. La maestría de Michael proviene la combinación de su conocimiento como profesor de la metafísica con su experiencia en el asesoramiento práctico. Él puede ser alcanzado en coach@kabbalahcoach.com o visitando su sitio en

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